En Tucumán, al menos oficialmente, no se han detectado pistas clandestinas, indicaron fuentes policiales. Sin embargo, la radarización de la zona, que sería anunciada hoy por la presidenta, Cristina Fernández, fue muy bien recibida entre los expertos. "Todo lo que sume será visto excelentemente bien, por supuesto. Es importante para nosotros, y eso podría beneficiarnos a todos los del NOA", destacó el comisario Fabián Salvatore, jefe de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop).

Los especialistas consultados por LA GACETA remarcaron que, hasta ahora, sólo se detectó el ingreso de sustancias ilegales a la provincia por las principales carreteras. "Se trata de un tipo de delito que muta todo el tiempo. No hay una sola forma de transportar la droga. Sin embargo, en el tráfico terrestre, los medios más utilizados son las encomiendas o el tránsito camuflado en vehículos de diversas características", le dijo recientemente a este diario el comandante general Danilo Rivero, jefe del "Escuadrón 55" de Gendarmería Nacional.

Esa sustancia ilegal llegaría a Tucumán luego de que avionetas las introducen desde Bolivia (donde se produce la cocaína) y desde Paraguay (desde donde envían marihuana). Se estima que, en las fronteras, hay unas 1.500 pistas clandestinas.

Según las fuentes consultadas, esto explica por qué en la mayoría de los procedimientos que se realizan en la zona este del país (e incluso de la provincia) se detecta marihuana. "La cocaína, por lo general, llega por la ruta 34 o por la ruta 9. Es pasta base que luego será ?estirada? en ?cocinas?, de forma casera", explicó un especialista.

Quienes transportan grandes cantidades de drogas suelen formar parte de una organización. "Muchos delincuentes utilizan dos vehículos. Uno va delante, ?limpiando? el camino, mientras que la carga va en otro vehículo que viaja unos kilómetros por detrás del primero. Así, tienen el tiempo suficiente para comunicarse entre ellos y eludir los controles que se realizan en la ruta", había dicho Rivero.

Informe de la Sedronar
Es imposible saber qué cantidad de estupefacientes ingresa a la provincia. Sin embargo, un estudio publicado en marzo por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) indica que Tucumán está entre las cuatro provincias con más "cocinas" para estirar cocaína.

"El presente estudio se fijó como objetivo indagar acerca del alcance de los procesos de producción/fabricación ilícitas de estupefacientes en el país, a partir del análisis de aquellos casos que fueron judicializados de 2000 a 2006", expresaron los investigadores, que fueron dirigidos por Mariana Souto Zabaleta. "Es posible localizar a la mayoría de los centros de procesamiento ilícito que fueron informados en la Provincia de Buenos Aires (55%) y en la Provincia de Córdoba (20%), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (11%), y las provincias de Tucumán (7%), Salta (5%) y Jujuy (2%)", concluyen.